En los últimos años, Chemical Reaction ha trabajado como parte de una amplia alianza entre organizaciones ecologistas, asociaciones médicas, sindicatos, grupos de consumidores y de mujeres, organizaciones internacionales para el desarrollo y empresas progresistas.
Más de doscientos
mil de ciudadanos y ciudadanas han visitado la página web de Chemical Reaction para obtener información sobre la reforma REACH y cómo ésta podría ayudar a proteger mejor la salud pública y el medio ambiente frente a las sustancias químicas peligrosas. Queremos dar las gracias a quienes participaron y escribieron a sus gobiernos, a la Comisión Europea y a los miembros del Parlamento Europeo para defender una legislación de químicos fuerte e innovadora.
La industria química no ha podido parar la reforma REACH, pero con la importante ayuda del gobierno alemán y algunos eurodiputados alemanes, han logrado mantener una serie de vacíos legales, que si no se resuelven podrían, en los próximos años, desembocar en la permanencia en el mercado de las sustancias más peligrosas, aun existiendo alternativas más seguras disponibles. Sólo se podrá evitar si se lleva a cabo un seguimiento público de la Agencia Europea sobre Químicos y de los procesos de revisión legislativa. Con tu interés y tu apoyo continuo, REACH puede hacerse más fuerte.
¡AL FIN! Después de cerca de nueve años de debate, el Parlamento y los gobiernos europeos dieron finalmente su visto bueno a la aprobación de un nuevo reglamento sobre sustancias químicas, REACH. Aprobado en diciembre de 2006, REACH dará cobertura a 30.000 de las 100.000 sustancias químicas actualmente disponibles en el mercado europeo. Ésto es un primer y tímido paso hacia una nueva y más segura propuesta de regulación química. Entre sus puntos fuertes, REACH exigirá a las empresas información de seguridad para las sustancias que se producen o importan a la UE, y las empresas tendrán que sustituir las sustancias químicas que son persistentes o que se acumulan en nuestros cuerpos por alternativas más seguras cuando éstas existan.
Para empezar, con el nuevo régimen REACH, existe el derecho público a obtener información sobre la presencia de algunas de las sustancias químicas más peligrosas en productos de consumo. Hasta ahora las empresas podían usar casi cualquier sustancia que quisieran para fabricar sus productos, sin dar información sobre sus efectos para la salud y sobre seguridad. Como resultado, las sustancias químicas peligrosas se restringían en el mercado solamente caso por caso, principalmente tras algún escándalo ambiental o de salud.
Si se mantienen las fortalezas de la nueva ley, REACH será un marco legal que nos permita acceder a información sobre los efectos ambientales y sanitarios de las sustancias químicas (muchas de las cuales están presentes en productos de consumo cotidianos) y permitirá que se eliminen las sustancias químicas más peligrosas por alternativas más seguras disponibles (el Principio de Sustitución).
REACH entrará en vigor en junio de 2007, pero pasará mucho tiempo antes de que la ciudadanía coseche los beneficios de esta nueva legislación. El proceso de aportar datos sobre seguridad química (Registro) solamente estará completo en 11 años. Además, muchas decisiones relevantes se han pospuesto para revisiones futuras de la ley. Por ejemplo, la UE esperará seis años para decidir si exigirá o no la sustitución de los disruptores hormonales por alternativas más seguras..
Desafortunadamente, la legislación contiene grandes vacíos legales. Las concesiones hechas a la gran industria química permite que para las empresas que importan y fabrican sustancias químicas en cantidades menores a 10 toneladas anuales (el 60% de las sustancias cubiertas por REACH) no se aplique el requerimiento legal de aportar algunos datos de seguridad significativos.
También REACH permitirá que muchas sustancias químicas que pueden causar serios problemas de salud, que incluyen cáncer, defectos congénitos y problemas reproductivos, se sigan utilizando en la producción química y en bienes de consumo. Incluso existiendo alternativas a estas sustancias disponibles, muchas de las extremadamente preocupantes permanecerán en el mercado si los productores dicen que ellos pueden “controlarlas adecuadamente”. El enfoque de control adecuado (y “límites seguros”) es imperfecto y se basa en un juego muy arriesgado, dados el desconocimiento sobre los efectos combinados de las sustancias, de las vulnerables funciones hormonales y el desarrollo en las primeras etapas de la vida humana. Asociaciones médicas, grupos de consumidores y empresas innovadoras de toda Europa han demandado la exigencia legal de sustituirlas por alternativas seguras como requisito mínimo necesario contra las sustancias peligrosas.
Los vacíos legales y las disposiciones de autoregulación que contiene la ley deja a REACH muy vulnerable a futuras manipulaciones de la industria química. Deja mucho espacio a la industria química para maniobrar alrededor de estos vacíos y mantener las sustancias peligrosas en el mercado. La nueva Agencia Europea de Químicos en Helsinki tendrá que estar atenta para asegurar que REACH puede seguir adelante. Sin el apoyo necesario, las sustancias peligrosas seguirán contaminando la fauna, nuestras casas, nuestros cuerpos y REACH se convertirá en un fracaso.
Esta es la razón por la que necesitamos estar vigilantes sobre como se desarrolla la ley para asegurar que REACH puede seguir adelante. Como ciudadano y consumidor debes hacer que se oiga tu voz y exigir productos y un medio ambiente seguros. Organizaciones ecologistas y otras organizaciones de interés público seguirán trabajando para conseguir un futuro sin tóxicos. Da apoyo a una organización de tu país que trabaje contra la contaminación química...